La semana pasada se celebraron las fiestas patronales de Prado del Rey, con sus atracciones, sus puestos de juguetes y su verbena. No me gustan las aglomeraciones, pero si hay verbena, allá que voy. Siempre, desde niño, me atrajeron las verbenas, su ambiente, sus orquestas pachangueras. De un tiempo a esta parte, las orquestas ya no son lo que eran, empiezan por los pasodobles y, en el segundo pase, te meten el reguetón como quien no quiere la cosa.
Este año hubo una grata excepción. Resulta que algunos miembros de Zahara y Unión 75, dos míticas orquestas de la comarca, se unieron bajo el nombre de «Cuéntame» (el nombre no es muy original que digamos) e hicieron las delicias del personal que, allá por los años ochenta y noventa, las vio actuar cuando estaban en su época dorada. Un servidor, sentado en la verbena, observaba atento a aquellos músicos rememorando otros tiempos. Canciones que me transportaban a aquellas verbenas en las que, con mi amigo Miguel Beltrán (grandísimo pianista), observábamos, treinta años atrás, a aquellas orquestas interpretar el repertorio de turno. Dos niños que, como dos esponjas, aprendían y disfrutaban de lo lindo.
Pues, como decía, allí sentado, degustando una copa, escuchaba versiones como Ay, morenita, de Georgie Dann; Gente maravillosa, de José Luis Perales; A ver los barcos venir, de Carlos Cano; Leonor, de Emilio Soto, y tantas otras. Está claro que ese repertorio solo puede hacerse realidad en la primera parte de la verbena, cuando aún no ha llegado la alocada juventud pidiendo marcha. Hace muchísimos años descubrí una canción que me voló la cabeza. No recuerdo la orquesta que la interpretó, pero era una versión de Desde que tú te has ido, de Mocedades. Sí, ya sé; quienes sigan esta columna puede que se pregunten cómo puedo escribir sobre el nuevo disco de los Rolling Stones y, a la semana siguiente, hacerlo sobre Perales, Georgie Dann y Mocedades. Bueno, podría también escribir sobre Frank Zappa, Venom, Dizzy Gillespie, King Crimson, La Niña de los Peines, Manolo Caracol, Chaikovski, Chopin y tantos otros, porque quien esto firma es un poquito melómano, pero tampoco es cuestión de aburrir con mis cosas.
Sospecho que esta semana tendría que haber comentado lo del Mundial y la segunda estrella de la Selección Española, pero estoy seguro de que ya estarán ustedes más que enterados de esas cuestiones por la prensa, la radio y la televisión. Además, algo de música de verbena nunca viene mal, más aún estando en verano.
Miguel Ángel Rincón Peña.
Viva Arcos.
